viernes, 7 de diciembre de 2012

Opinión personal sobre Ducati Multistrada 1100.


La Multistrada..., una moto especial, de hecho, muy especial.

Es una moto que a nadie deja indiferente, desde el llamativo color "rojo Ducati", a sus lineas afiladas, y con curvas agresivas, o ese frontal en dos partes, dividido por la mitad en horizontal, o sus pequeñas opticas superpuestas, con refrigeración por aire, embrague en seco, y dos escapes preciosos por la parte trasera...., preciosa. Me recuerda a una mujer, con un vestido de terciopelo rojo ajustado.  

Nada más subir a la moto, te das cuenta de que es una moto al ataque desde el primer momento, por la postura, cargada hacia delante, mucho, el cuadro precioso, con un cuenta revoluciones de fondo blanco, (que no tiene zona roja..., aunque, corta inyección a 8.500 rpm...), cuenta kilómetros digital, y los testigos en pequeños cuadrados luminosos abajo. Manillar pequeño, horquilla con todas las regulaciones posibles, embrague y frenos Brembo, (aunque, en este apartado, esperaba un poco más, y no es que frene poco la moto, para nada, frena genial, pero, con el corte tan deportivo que tiene, tendría que frenar más..., al menos, para mi).

Tocas el botón del encendido, y surge un bramido desde lo más hondo del motor, un rugido potente, serio, grabe..., precioso,  , y ya en ese momento, se que me lo voy a pasar muy bien... Cojo el embrague, y me gusta, no lo noto tan tosco y seco como se puede leer en internet, al contrario, lo he notado igual que los habituales bañados en aceite, (vamos, como la inmensa mayoría..., excepto los boxer de Bmw, y las Ducati). Meto primera, y salgo. Perfecto. Es una moto con la que llego muy bien al suelo, pequeña, ligera, y sobre todo, muy compacta..., y aún sin haber probado ninguna Super Motard, supongo que la conducción, tiene que ser muy parecida.

Después de hacerme un poco a la postura, voy probando los frenos..., geniales, mucho tacto, buen mordiente, y muy civilizados..., pero, teniendo en cuenta al motor tan espectacular, agresivo, y divertido, tendría que ser más potente el equipo de frenos, porque, en seguida te das cuenta, de que la moto te pide guerra, y te la da, desde muy abajo, y en cualquier régimen. Vas en 2ª y 3ª, y tienes una potencia espectacular, incluso en 4ª, sigue siendo un motor muy excitante. A la hora de atacar las curvas, se tira a por ellas, a por todas. Y en las enlazadas..., mejor todavía, rápida de reacciones, cintura estrecha, aunque, para mi, el manillar demasiado pequeño, uno más ancho, y más alto, sería la bomba..., tipo Hypermotard. 

Lo dicho, una moto genial, divertida como pocas, (supongo que en la misma linea que las KTM..., o las SM). Me lo pase genial con ella, y desde Alcoy hasta Benilloba, pero, sobre todo, desde aquí hasta Confrides, es un derrame de adrenalina, y no puedes ir tranquilo con esta moto, porque, a la más mínima insinuación del gas, la moto responde, con ganas, y literalmente, te catapulta hasta la siguiente curva, o si tienes espacio, engranas la siguiente marcha, y te vuelve a catapultar hacia delante..., es una moto fantastica, que saca lo peor de mi mismo...  , lo que me hubiera pasado con la Street Triple R, pero, esta, es otra historia...

JRAR ha triunfado con esa moto, una moto potente, divertida, cómoda, pequeña y ligera, que el único pero, por ponerle alguno, es la estética, que la adoras o la odias, y sobre todo, las vibraciones del motor. En es último detalle, haciendo justicia, tengo que reconocer que la Varadero es muy suave, mucho más que la Vstrom, por ejemplo, y que por eso he notado tanta diferencia en cuanto a las vibraciones, y la respuesta del motor en general, porque, vengo de una moto dulce, suave, y muy fácil de llevar..., a una moto muy exigente con la conducción, que requiere un mínimo de experiencia, vamos, que no es para un novato con muy pocos kms en moto.

Y como conclusión final...., esta moto me ha enamorado, tanto como la Street Triple R, pero, son amores imposibles..., ya que si tuviera dinero para tener dos motos, iría a por una enduro, o una trail económica, para meterme por lo marrón, barro, y llegar a sitios increíbles, que de momento, no me atrevo a llegar con la Vardero.