martes, 11 de junio de 2019

Pasando frío en Junio en Cazorla...


9 de Junio de 2.019....

 Una ruta clásica para nosotros, pero, que nunca repetimos recorrido de una vez para la siguiente, y que normalmente, siempre nos sorprende algo.

 En esta ocasión, llego a las 6.00h de la mañana a la gasolinera, están casi todos, (Rafa y su hijo Pau, Sento y Tere, Sergio RZ y Nalia, Sergio Campello, Jose María y Pepe), siguen llegando compañeros, hasta las 6.15h, con la llegada del último, y salimos a buscar en Orito a Joaquin y Fernando.

 En Alicante estábamos a 18º..., por lo que, chaqueta de invierno sin forros, camiseta técnica para el calor de todo el día, y guantes de invierno para las primeras horas del día. Pero, seguimos el resto de la mañana a 16º, (mínimas de 12º en la moto de Fernando), desde Elda, Pinoso, Jumilla, (ya entramos en Albacete), Hellín, Elche de la Sierra, y para almorzar en el restaurante Los Bronces, Riopar. Hasta allí pasamos frío sin parar...


De izq. a der. Sergio Campello, Fernando el joven, (por fin recuperamos al argentino tras unos meses de pausa), Pepe, Pau, Rafa, Sento, Tere, Jose María, Natalia, Sergio RZ, Joaquin, Seigen y Fernando.


Y vista desde el otro lado.

 Llegamos a almorzar a las 9.30h, salimos pasadas las 11.00h, ha salido el sol..., pero, la temperatura sigue entre 16º y 18º..., en Junio. Venir hasta aquí para seguir pasando frío a estas horas...

 Seguimos enlazando curvas y llegamos a Siles, Jaén, donde vuelvo a comprar aceite de oliva, (me encanta ese aceite).


 Y desde allí, a por la carretera JF7106, o como la llamamos nosotros, la carretera del interior. La opción exterior es por el "Confrides andaluz", entre Hornos y Santiago la Espada.

Gancia29 nos grabó desde Siles hasta prácticamente la comida:
https://www.youtube.com/watch?v=jqXoZByA-38


Habíamos preparado la ruta con versión corta, esperando temperaturas de 34º como hasta media semana estaba haciendo por la zona, por lo que íbamos demasiado bien de tiempo, y aprovechamos, e hicimos múltiples paradas para la "charra"....


A veces, para que según que tomas, hay que tener cuidado...





Sento y Tere.

Y el sitio de los arboles tallados:

 Sergio Campello.

Sergio RZ.

Fernando.


Lo bueno de estos sitios, es que aunque vayamos 10 motos, el aparcamiento no es problema:



Se agradece los momentos de relax...

Estamos en el arroyo de Anchuricas, que mantiene el nivel por la presa de las Juntas-Anchuricas, y ese color es espectacular....



Sento, que no bajo hasta el fondo....

El silencio, el agua abajo, entre bosques de pinos..., nada ni nadie alrededor..., invita para el relax.



Fernando.

 Sergio Campello.



Y poco después, la presa de las Juntas, y a Gontar en 4 kms...



 Como siempre, el trato y la comida perfectos.

 Rabo de toro en salsa.

Estofado de cordero.


Sergio RZ con Natalia y su Gratinado de champiñones.


El Magret de pato. Esto era nuevo, y triunfó...


Cuajada con miel, pero, el único pero de la comida, la miel no era natural, sino industrial..., jajajaja.

 En la ruta eramos 10 motos y 13 compañeros, pero, en la comida fuimos 15. Se nos unieron Juanmi y su mujer, que habían venido de escapada rural en coche, y ya quedé con ellos para que se unieran en la comida.

 Después de comer, charlar un rato largo a la sombra, y de todavía estar a 21º, decidimos continuar camino a casa a las 17.30h....

 Y para la vuelta, tras consultarlo con Pedro, (Casa Pedro de Gontar), el estado de la carretera para llegar a Nerpio, Albacete, optamos por el "tramo Adventure" del día...


El tramo hasta Pedro Andrés, y en extensión, hasta prácticamente Nerpio esta "arreglado"...., pero, con matices.

 Muchos parches, un tramo muy pequeño sin asfalto, pero, la mayoría del carretera así, como en la foto: dos franjas del paso de turismos, y el resto, de gravilla blanca muy fina y que no esta para pisarla ni por accidente.



No obstante, en peores condiciones hemos estado, y todos juntos, compactos, y a buen ritmo, haciendo kms.
La vuelta siempre es triste, pesada, y eterna. Sin importar sí hace frío o calor...
Pero, hacia un par de años largos que no pasaba por este tramo, y ya tenia ganas de volver. Además, la mayoría no conocía esta carretera, y siempre es bueno hacer algún tramo nuevo en las rutas.



 Y sin darnos cuenta, repostando en Nerpio, y poco después, el embalse de Taibilla:







Esta vez estaba bien a nivel de agua, lo cual siempre es de agradecer.


El calor, por fin, empezaba a aparecer..., 24º ya se agradecían...., y había que seguir. 


Normalmente seguíamos directos hasta Caravaca de la Cruz, pero, esta vez, Fernando añadió un tramo nuevo hasta Moratalla...., y son del tipo de carreteras que más me gustan: estrechas, reviradas, técnicas y encerrada por los arboles, con un tramo final de curvas enlazadas que fueron un vicio...

Pero, siempre hay algún pero..., los constantes saltos y hundimientos de la carretera, le añaden un poco más de emoción.

Y por un bicho con mala baba que me picó en la espalda, (ese día, acabé con la llanta trasera negra pintada de amarillo fosforito, otros compañeros el depósito, el casco..., el polen y los bichos estaban de fiesta.....), y tras parar un momento, Gancia29 se queda conmigo, y seguimos al resto del grupo. Consigo alcanzar a los tres úlitmos, pero, no iban por donde tenía previsto, y unos kms más tarde, Rafa, Pau y Sergio Rz con Natalia siguieron, y Gancia 29, Sergio Campello y yo a buscar la autovía para la última parada del día en la área de servicio de Santomera, Murcia.

 Tras el último café, más risas, y estirar un poco las piernas, volviendo de noche cerrada a Alicante, con 28º, por fin...., y cansados, pero, muy satisfechos por el día tan intenso que habíamos tenido.

 En conclusión, una ruta que aún siendo un clásico para nosotros, siempre nos sorprende por una u otra razón, ya sea por cambiar tramos de la ruta, las condiciones metereológicas, o como en este paso, los conejos que se nos cruzaron durante las primeras horas, o con el frío constante hasta después de comer que tuvo a bien de deleitarnos esta hermosa tierra a la cual volvemos siempre que podemos. Y como siempre, lo mejor, mis amigos y el buen ambiente. Para repetir.

Y la próxima..., Pirineos.