domingo, 24 de enero de 2016

10 moteros y 400 kms a Venta Gaeta en un "caluroso" día de Enero.

Primera ruta larga del 2016..., a las 6.45h de la mañana, en un "caluroso" 23 de Enero.

Empezamos bien, ya que las fotos que hicimos antes de la salida, no han salido bien..., (sin embargo, esta foto define bien la ruta).



Noche cerrada, y con el primer grupo nos juntamos en el punto de encuentro habitual, (Repsol al lado del Decathlon), y salimos zumbando, ya que el resto está en el segundo punto de encuentro, (Repsol al lado del hotel Abril, y sí, Repsol nos tendría que patrocinar las rutas....). Todos juntos a las 7.15, y de buena conversación y risas, a las 7.30 en marcha.

Al salir desde Campello, en seguida enlazamos con la Carrasqueta, oscuridad total, y el amanecer nos sorprende en plena ascensión al puerto, con el fondo negro, y la parte de arriba rosada en los espejos, (lastima no haber parado para inmortalizar el momento).

 Al seguir el camino, y ya por el Barranco de la Batalla, a coger la autovía para llegar prácticamente a Muro de Alcoy, ya era de día, y nos confirmo a todos, lo que iba a ser la norma general todo el día: tramos de humedad, y carretera mojada donde no daba el sol. Una pena.

Salimos de la autovía, (el primero de los tres tramos de hoy), seguimos por Agres y Alfafara, disfrutamos como enanos del puerto de Bocairent, (demasiado rápido para mi gusto, pero, espectacular con el río a la derecha, e incluso, los patos disfrutando a su manera), y a las 9.00h, llegamos al Mirada´s de Onteniente. Bien, vamos sobre el horario...



De izquierda a derecha: Antonio, (Triumph Tiger 800), Martín, (Vstrom650), Pablo, (Vstrom650), Ricardo, (GSR600, y se estrenaba con nosotros en ruta larga...), Eliseo, (Pan European 1300), Rafa, (Gs1200Lc), Jorge, (yo, ER6F 650), Javi, (RT1200), Poli, (FJR 1300), y Miguel, (Kymco 400).





Y como llevo un tiempo cuidando la alimentación, lo más "light" posible: queso fresco y caballa.

 A las 10.00h, volvemos a estar en marcha. Aviso a los compañeros que ya vayan poniendo los Gps, que hay algún tramo, que no termino de controlar del todo...

 Pasamos el Pou Clar, y a buscar Moixent, con tramos de carreteras en mal estado, con gravilla, y muy estrecha, pero, que da paso a tramos muy buenos, tanto de curvas como de paisajes. Seguimos con el segundo tramo corto de autovía, y salimos por L´Alcúdia de Crespins, a buscar Anna, (algún día iremos al lago...),Chella, Bolbaite, Navarres, donde paramos a repostar, (único repostaje de la ruta, excepto el primero antes de salir, por supuesto), un rato de relax, confirmamos que por una vez en esta ruta, vamos bien de tiempo, y seguimos a buen ritmo y mejor tiempo.



Al ser "solo" 400 kms, todas las motos se conformaron con repostar antes de salir, y una única vez en ruta...



Sin tiempo para quitarme el verdugo...









Ambiente distendido...

Pasamos por Quesa, y al empezar a subir el puerto de Bicorp, (largo e intenso como pocos...), una joven "runner" nos sonríe a todos, (seguro que pensando, claro, así subo yo también con más "alegría"...). Llegamos a la parte alta del puerto, y ya empiezo a buscar desesperadamente un buen sitio para poder parar 10 motos, y hacer buenas fotos..., sin embargo, no hay miradores al efecto, y al poco de empezar a bajar, hay una pequeña recta entre dos curvas, con buena visibilidad por ambos lados, y decido parar. Fotos, risas, estirar las piernas un poco, ver "in situ" como bajan tres ciclistas, sacando rodilla, y bajar más rápido que nosotros...., no tiene precio. Seguimos pasando por zonas mojadas, pero, en general, todo perfecto. Incluso, tal vez demasiado para estar en Enero, con todos los almendros en flor, y una temperatura agradable.



Así fuimos todo el día, todos en grupo, más o menos compacto, pero, todos juntos.





Javi, Eliseo y yo.



Ricardo en su estreno con nosotros, y 400 kms...

 Por fin llegamos a Dos Aguas, y antes de coger su puerto, (que me encanta, pequeño, pero, intenso tramo de subida, con vistas impresionantes a su izquierda), y aquí es donde paramos a tomar algo frío antes de continuar.





 Lamentablemente, es la primera vez en mi vida, que he sentido vergüenza ajena de ser motero: ver como entraban las motos RR "a cuchillo" en el pequeño pueblo, para dar la vuelta en la calle, lo más rápido posible, esperar a un compañero o dos, y volver a salir subiendo las motos hasta el corte, con los escapes prácticamente directos, o casi sin fibra, una y otra vez, y a ver quien entra más rápido, o hace más ruido..., lo dicho, vergüenza ajena de ser motero.

 A modo de anécdota, desde hace un par de meses, llevo siempre un chaleco de alta visibilidad, y un motero de los que entran a saco en el pueblo, se para y me dice:

-Vaya susto me has dado colega con el chaleco..., por un momento pensé que eras la Guardia Civil. Bufff...

Y cuando entramos en el bar, le digo a la señora que estaba en la puerta:

-Buenos días. Nosotros somos normales, ¿podemos pasar....?

La señora me sonríe, y nos invita a pasar a todos. Tomando algo en la pequeña terraza de fuera, por el sonido y la adrenalina que flota en el ambiente, pensé, que esto sería como estar en los boxes de "La Isla" del TT...

Hacemos el puerto de Dos Aguas, y pasamos por largas rectas, que se pierden en el horizonte, cortando a cuchillo los altos bosque de la zona. Me sigue emocionando cada vez que paso por allí , y pasar por la carretera, con los arboles prácticamente cerrando por encima el paso del sol, sigue dando sentido a hacer esta ruta. Tras pasar por zonas bastante mojadas, (aquí los tramos de sombra eran legión...), y  ver una familia de ciervos huir asustados por el sonido de las motos, (sobre todo de una escandalosa pequeña verde bicilíndrica...), llegamos a Venta Gaeta. Una pequeña aldea del interior de Valencia, con un restaurante y carnicería, que siempre había oído cosas buenas..., y llegamos a las 14.00h. (La última vez no llegamos, y comimos a las 16.00h, un bocadillo en el Oro).

Nos sentamos en la terraza, (la calle en frente del restaurante, tal cual), nos pregunta el camarero:



-¿Comida para 10?

-Si, somos 10

-¿Queréis olla...?

-Por supuesto, olla para todos. (Todos me miran sorprendidos..., pero, opino, que sí llegamos a un sitio fuera de nuestra zona habitual de influencia, hay que probar todo lo bueno y típico de la zona..., jajaja).







Intente por todos los medio comer sano...



pero..., a partir de ahí, olla, ensalada, embutidos varios, (lastima de régimen...), chorizos, salchichas y morcillas, y varias cosas raras, con nombres aún más raros, pero que resumiendo, patata con ajo y aceite, que parecía puré, pero, que no lo era..., pequeñas albóndigas con su salsa, y algo parecido a la carne picada con salsa, para mojar el pan. Sin olvidar las patatas a lo pobre con huevos fritos, chuletas de palo, y por supuesto, las bandejas de dulce, con algo parecido al pan de calatrava con frutas, otro dulce de café, y otro dulce más que no supe identificar, sin olvidar ese precioso flan casero, que al cortarlo con la cuchara, le costaba soltar el trozo, ya que se estiraba como un chicle..., y por supuesto, el café con leche descafeinado, (sin azúcar, que seguimos a régimen..., jajaja). En total fueron 16€, y el restaurante muy recomendable. Seguro que volveremos...



allí es complicado,



en consecuencia, ese día perdí la batalla, pero, continuaré luchando. Jajajaja.




 Continuamos camino poco antes de las 16.00h, a ritmo muy tranquilo, con la carretera con montones de sal a los lados, y tramos con agua en el asfalto, tras una última recta, llegamos a la N-330 para buscar Cofrentes, que siempre ha sido un puerto digno de admiración, pero, que últimamente, entre los tramos de asfalto agrietado, y sobre todo, con esas rallas longitudinales, paralelas unas a otras, a todo lo largo de la carretera, hacen el descenso ligero, demasiado peligroso, y haces de todo, menos disfrutar de la carretera.

 Penúltima parada del día, para la típica foto con las chimeneas de la central nuclear de Cofrentes de fondo, (costumbre que cogí con mi buen amigo Jose, (Pive), que esta vez no pudo venir), y seguimos a buen ritmo hasta Almansa, donde cogemos el tercer y último tramo de autovía, (esta vez de 100 kms).



 Paramos en la brasería de Villena, a pie de autovía, ya quedamos 8, Javi no paró, y Miguel tenía que continuar camino. Nos sentamos en la terraza, y no viene el camarero, después de 30', y sin que se dignase a aparecer el camarero..., un tramo más sin paradas, y todos a casa.

 Un gran día, mejor compañía como siempre, desde la puntualidad al buen ambiente, y una nota "triste" al ver la situación de Dos Aguas..., no obstante, una ruta para el recuerdo.

 La próxima, más y mejor.

martes, 1 de diciembre de 2015

Los 11 de Albarracín. 28 y 29 de Noviembre de 2015.

 Finales de Noviembre..., 7.00h de la mañana...



En nuestro punto de salida habitual, (Repsol al lado del Decathlon): y de izquierda a derecha, Rafa, Lucy, Susi, Antonio, Eliseo, Poli, Juanma, (que no pudo venir), el que escribe, y David. Todos buena gente.



Que nuestro buen amigo Juanma nos vio desde la carretera, y se paró con su RT para saludarnos, y echarnos una mano con las fotos, (Aquí Poli parece un santo...), y Javi, a la izquierda de Susi.





Al final, como suele pasar, entre risas y bromas salimos a las 7.35h..., ya la estamos liando..., en consecuencia, sin paradas hasta El Pontón, prácticamente al lado de Requena, que tenemos a dos compañeros más esperándonos, ya que viene de Valencia.





Esta foto se repetirá más adelante, pero, no puedo evitar hacer este pequeño inciso: Vicente y Amparo, en su primer viaje con nosotros. Y seguro, que no es el último...


Y ya estamos todos, una escampa: 8 motos y 11 amigos...





Esa mañana ya hacía frío..., y después de pasar por Villena y Almansa, subir Cofrentes, y pasar por Requena, no hizo más que empeorar..., pero, todavía quedaba más frío por pasar.





Sin embargo, ahora tocaba seguir preparandose un poco más, (Amparo, muchísimas gracias por el polar, ya te lo subo a Valencia, me vino genial todo el viaje).



Un café caliente, (o casi, eh Rafa...?),y como suele decirse, Non Stop, (o sin parar...), hasta nuestro próximo objetivo.





Son las 11.00h, y volvemos a estar en la carretera. Poco tráfico, mucho sol, pocas nubes, y sí, mucho frío..., pero, vale la pena. Todo forma parte de la aventura.

Llegamos a las 13.00h al Nacimiento del Río Cuervo:







Y como estaba previsto, almorzamos allí, tipo picnic, porque, ya sabía que al final, se nos pegaría el arroz...



Un rato de relax,



andar un poco..., estirar las piernas en definitiva.



Ver, comparar, y preguntar sobre diferentes tipos de motos. En este caso, Eliseo no pudo traer a su querida Black Pearl, (Perla negra, Pan European), y se llevo la Burghman, que la verdad, es que va muy bien con esa moto también...











Y como me gustan todas, hasta las tetras, viendo en detalle la Z800 de David.



Vicente y Amparo con su incombustible GS850.





Como suele ser habitual, las Bmw con tres representantes fueron mayoría, por detrás, dos Kawasaki, una Suzuki, una Triumph, y una Yamaha...



Tras el picnic, otro café, y esta vez, se nota que esta caliente Rafa...



En este restaurante nos trataron muy bien, informando sobre las mejores carreteras para ir en moto, e incluso, dando diferentes opciones y posibilidades para comer de camino a Albarracín, tras declinar amablemente su invitación de comer allí, porque, nos quedaba mucho camino, y no queríamos llegar de noche...



Poli y Vicente.





Aunque falte Javi, que estaba haciendo la foto, estos eramos los 11 de Albarracín.

Decidido, vamos a Beteta a repostar.





Ya estamos en el Alto Tajo, que después de pasar por la Serranía de Cuenca, tenía mucho que demostrar...



Y lo hizo. Impresionante todo.

Sin embargo, tuve un fallo de logística. Tenía planeado comer en el Asador de Albarracín, un sitio muy bueno para comer, o en su defecto, sí ibamos mal de hora, ir a Orihuela del Tremedal, (Guadalajara), donde ya comimos a la bajada del anterior viaje de Soria y Logroño..., pero, ya son las 15.00h, y todos los sitios que nos dijeron en el restaurante del Nacimiento del Rio Cuervo estaban cerrados. Antes de llegar a Orihuela del Tremedal, llamamos al restaurante, y están completos por un bautizo, (los bautizos normalmente son los domingos..., ya les vale), después, incluso la Residencia Tiempo Libre, con buffet libre, esta cerrado hasta Marzo, otro bar pequeño, no se puede comer..., y todo eso después de pasar por Peralejo de las Truchas, Chequilla, Checa, Orea..., que también estaba cerrado, acabamos en Bronchales.


Y comemos lo más típico de esa zona de Teruel: pizzas.


Todo tiene su explicación. Son las 16.00h, sin comer, y encontramos esta heladería chocalatería, que tienen pizzas para llevar.... Esta claro, llama el dueño a la cocinera, ya que las masas de las pizzas las hace a mano, y a esperar..., hasta pasadas las 17.00h de la tarde. Eso sí, las pizzas estaban muy buenas, (recomiendo la Napolitana: mozarella, anchoas y tomate, aunque, le falto el toque del orégano). 




Y se estaba caliente por los radiadores, pero, no así la pizarra que hacía de respaldo...


 


Comimos bien, entre amigos y risas, todo se nos paso volando.


 Y a las 18.00h, derrapando para Albarracín, que ya era de noche, y nos quedaban 31 kms...

Al llegar a Albarracín, parada estratégica en el primer parking que vemos, ya que nos tenemos que separar, (somos 11, y estamos en 4 hoteles diferentes..., a pesar de los esfuerzos de Amparo por conseguir estar todos en el mismo hotel), quedamos a las 20.00h zulú para ir a cenar.



Fuimos al "pub" más lleno del pueblo...









Pero antes, a buscar la plaza Mayor, (ayuntamiento, que tiene unas vistas impresionantes, incluso de noche), para tomar algo frío...




Un par de cervezas después, a cenar.



Antonio.



David y Poli.




Sitio pijo, y nada barato. No obstante, cenamos bien.









Eliseo.





Rafa y Lucy.



Vicente y Amparo.













Poli es el mejor animando las cenas. Siempre.



Antonio y su sopa de ajo.







Ya iba cargado con las compras para la familia.





Así, entre risas y -1º, bajamos a los hoteles respectivos, que ya era tarde, y el domingo habíamos quedado a las 10.00h.



Albarracín de noche..., que decir, para no que quedarse corto...?



Esta foto no hace justicia a la belleza de Albarracín y sus increíbles vistas, incluso de noche.

Domingo por la mañana:



Vaya ganas de ir en moto..., con lo caliente y bien que se esta en la habitación, pero, para eso hemos venido.

No obstante, la mañana se presentaba complicada:



Heló por la noche.



Y a pesar de que pudimos meter las motos bajo el voladizo de la acera..., aún así, todas las motos tenían escarcha.


Aun así, todas las motos tuvieron su ración de escarcha.









Y la FJR de Poli, falló con la batería. (Sigue siendo la original, 8 años después...). Pero, al final arrancamos gracias a la ayuda de una grúa de asistencia que paso por allí, y el Sr. tuvo la amabilidad de dejarnos el maletín con pinzas para arrancar, ya que hace 50 años también tuvo moto, y le siguen emocionando igual, hoy en día.

No obstante, esa mañana, también tuvo momentos buenos.

 





Eliseo y Poli.



Con la scooter de Eliseo, cada día estoy más convencido que este tipo de motos han sido muy subestimadas por la inmensa mayoría de moteros, entre los cuales me incluyo.



Sobre las 11.00h, salimos directos al Museo Minero de Escucha.


 


 









Eliseo.



Poli.









Susi.







Javi.



Y a sacar las entradas para ver la mina.



Y empieza el cachondeo:



Soy minero. Y lo sabes. (Javi)



Poli y Eliseo.



Susi y Javi.



Antonio y Rafa.



Vicente.


Vicente y Luisa, nuestra guía en la mina.









Poli.








Antonio.

Empieza la visita:











Lo primero que nos encontramos, el "trenecito", es decir, una plataforma unida por un cable a un cabestrante.



Apagan las luces al llegar al final. (Intente que sí podían hacer como que había algún tipo de fallo, y nos quedábamos atrapados abajo..., pero, la guía me dijo que no. Lástima..., hubiera estado bien, aunque, solo un par de minutos, claro).





Sí. Agobia tanto como parece.



Pero, dura poco.



En seguida estamos abajo...



200 metros más abajo...





Y encantados...









Todo.



Nada.



Menos que nada.



Esto era el campo de visión de los mineros...



Con lampara en el casco con batería...



Ir con un candil de aceite, o lampara de carburo en la mano, tendría que ser muy diferente...



Y ahora empieza lo bueno, lo autentico.

La guía era una máquina, y muy agradable. Nos explico todo, y respondió a todas mis preguntas, que no fueron pocas.



Mina de carbón de lignito, (uno de los 5 tipos que hay), activa entre 1940 a 1968.





Con ventilación forzada e iluminación, sin olvidar las antenas para tener comunicación con la superficie por los "walkis", sin olvidar el teléfono, (tiene un nombre complicado), de la época, que funciona girando una pequeña manivela, que hace un zumbido y electricidad, que todavía funcionaba...



Refuerzos de hierro, madera seca por todas partes..., y todo tiene su motivo. Desde la resistencia del hierro a los derrumbes, a la madera seca que cruje cuando va cediendo por la presión....



Incluso, tienen un simulacro de demolición en el fondo de una galería, con un destello rojo, humo blanco, y sobre todo, el sonido de las rocas al caer, que debido a las galerías, el efecto es impactante..., (sí apagaran las luces en este momento, sería para grabarlo por infrarrojos...).







Y me falta la foto de "la rusa"..., una fresadora. Como anécdota, la gente del pueblo se entero hace 14 años, que es cuando reabrieron la mina como museo, que era una máquina fresadora, porque, los mineros solo decían que hoy habían trabajado con la rusa. Nada más.



Una visita muy interesante y recomendable. Te haces una idea de las condiciones de trabajo extremadamente duras de los mineros de antes, y de los de ahora, ya que sí bien todo el mundo tenemos claro que es un trabajo duro, después de verlo en vivo, lo aprecias en toda su dimensión: oscura, profunda, calor, polvo, todos los sonidos se amplifican, la escalera por la que subían y bajaban todos los días los mineros, la falta de aseo, etc...

La visita se alargo más de 90 minutos..., Luisa, nuestra guía, al final, tras mucho preguntar por todo, termino saliendo de su papel de mera guía, para explicarnos de primera mano, y con sus propias palabras, lo que significa para un pueblo pequeño, el cierre de la mina. Y no solo por los propios mineros y sus familias, sino, para todo el pueblo en general. Como el descenso brutal y sin freno de la población, lleva consigo la perdida de servicios y derechos al lado de casa, que todos damos por supuesto, y de repente, ya te tienes que desplazar mínimo 3 kms para todo, o 50 kms. Por todo ello, la visita fue algo muy especial, al menos para mi, y esas casi dos horas entre una cosa y otra, valieron la pena.

 Sin embargo, no hay mal que por bien no venga. Eran las 14.00h de la tarde, había un restaurante en el mismo recinto del museo, y nos quedamos a comer allí:








Después de comer, a las 16.00h, directos a casa. Autovía llegando a Teruel, y hasta casa.

En total, 962 kms, con un consumo medio de 5.5l de la Tiger 800 Xc de Antonio


y una media de 75 km/h


Un buen fin de semana. Nos falto ver la cascada de Calomarde,  Pitarque, Rubielos de Mora, Montaejos, y sobre todo, ver Albarracín como se merece, pero, no importa. Se que voy a volver...

La próxima, más y mejor.

PD. Mención especial a Vicente y Amparo, ya que era su primera salida con nosotros, y no se han asustado ni por el frío, kms, ni las largas tiradas sin pausa.