martes, 5 de junio de 2018

La ruta de los sustos..., o Ayna y Cazorla después de la tormenta.

 Domingo 3 de Junio de 2018.



Todo fue muy atípico.

Teníamos planeado subir a Valencia con nuestro compañero Toni, pero, el sábado lloviendo por toda la zona, y por Alicante, nos hacen aplazar esa ruta, y decidimos volver a bajar a Cazorla, que es lo único donde no dan lluvia para el domingo. En un momento monto una ruta alternativa a la habitual, al navegador, y hasta el día siguiente.

A las 6.30h revisando presiones en las gomas, y junto con Carlos, (Tracer 700 azul),a buscar a Javier (CB 500 X),y a Fernando, (Vstrom 650 Adventure), a Orito..., donde en la primera gasolinera, nos dice el chaval que no puede suministrar gasolina, que por el agua algo se ha estropeado y que no sale..., que a 4 kms hay una BP.

 Allí que vamos, y primer susto del día al entrar a la gasolinera a las 7.00h de la mañana con la visera oscura, porque, toda la carretera con una capa de lodo...

Repostamos sin problemas. La señora de la gasolinera me dice que anoche el agua hizo mucho daño, y de hecho, ya estaban los operarios de limpieza de carreteras con una motobomba sacando agua...,


El típico cachondeo madrugando..., a que no hay huevos...???

Seguimos, pero, Fernando me adelanta..., me he pasado las dos salidas de Elda. Salimos para dar la vuelta, y me pregunta que me pasa, y le digo, me dormí a las 3.00h con la lluvia intensa de anoche, y pensando que no podríamos salir lloviendo así esta mañana, y me he levantado a las 5.00h, y voy medio zombie...., jajajaja.

 Por la carretera ya se ven los destrozos del agua: cultivos totalmente inundados, (parecían balsas de agua por todas partes), ríos de lodo y piedras metiéndose en la carretera, torrenteras enormes en los caminos, y poco antes de llegar a Jumilla, nos paran los operarios de limpieza, avisan a Fernando que teníamos que ir muy despacio..., y en primera, con los pies fuera, y notando como la trasera no paraba de sisear..., estábamos pasando un tramo enorme de lodo liquido, con un par de cms de grosor..., todavía no sabíamos que eso era solo el principio.

 Continuamos con algún problema similar por la carretera, hasta que justo en la recta de entrada a Elche de la Sierra, con un ligero cambio de rasante..., nos metemos de lleno en un tramo de lodo seco a todo lo largo y ancho de la carretera..., ligeros como íbamos, freno trasero, con suavidad extrema, delantero, y al final, bajando marchas con mucho cariño: teníamos que bajar la velocidad, ya que la recta se terminaba, pero, el lodo seguía allí, y se notaba mucho en la forma de moverse la moto.

Por fin, paramos a repostar en Elche de la Sierra, donde la señora de la gasolinera ya me dice que han caído más de 150 litros por la noche, y que ha hecho mucho daño la lluvia.



De salir con la moto limpia, y llegar así al primer repostaje.



Detalle de la moto de Javier, y el resto, exactamente igual.

Antes de salir, la señora me pregunta hacía donde vamos, (a Ayna),y me avisa: Tened mucho cuidado, la carretera es muy mal por esa zona.

Y tenía razón.

Antes de salir del pueblo, vimos a la gente sacando piedra, barro y lodo hasta con la palas. Montañas de piedra en todas partes, y lo peor, en la carretera. Una lastima...

Ya iba delante abriendo camino, y me lleve varios sustos, de salir de una curva ciega, y encontrarme con toda la carretera llena de piedras y barro: frenar, enderezar, buscar el sitio "más sano", y pasar como puedes pisando las piedras "a ritmo".

Afortunadamente no tuvimos que lamentar ningún incidente, y eso sí, a un ritmo mucho más tranquilo, fuimos a reencontrarnos con la "Vespa de Ayna":









Javier.



Fernando.



De izq. a der. Seigen, Fernando, Carlos y Javier.



Esta foto además de espectacular, fue el comienzo de lo mejor de la ruta: a partir de Elche de la Sierra, Ayna.



Ayna como siempre espectacular,



 (Seigen), y esa mañana, más si cabe, con el silencio solo roto por el sonido del río bajando con fuerza, y con el agua totalmente marrón.



Como es habitual, de un tiempo a esta parte, las rutas son secretas, (solo sabemos y llevamos la ruta en el navegador Fernando y yo), y el resto de compañeros, saben más o menos la zona a la que vamos, pero, desconocen totalmente la ruta...



Y aquí es cuando Carlos, me pregunta preocupado:

-¿No vamos a pasar por el puerto tan bueno de Riopar....?

-Por el Peralejo..., hoy creo que no....

Vamos a Bogarra, Paterna de la Madera...

Carlos en este punto se desilusiono un poco..., pero, solo era el principio...



Carlos buscando como todos, desesperadamente cobertura..., pero, no hubo manera en toda la mañana por la zona de Albacete. Recibíamos wasap, pero, no sabíamos en que punto exacto, para poder parar y llamar por teléfono.


Y empiezo las paradas, para charlar un rato, hacer fotos, pero, sobre todo, para disfrutar del silencio tan inmenso que nos rodea, y le digo a Javier:

-Bienvenido a Albacete secreto.

Sabía que mis amigos no conocían esa zona, y es siempre espectacular, sobre todo, la primera vez que pasas.



Javier, Carlos y Fernando.

Pasamos por varios puertos ese día: el Barrancazo, el Crucetillas, y otro más que no recuerdo. Con multiples cambios de asfalto, reciente y perfecto, a muy desgastado, o directamente, carreteras muy rotas. 

No obstante, había una constante:

Amigos y paisajes increíbles.



Carlos, Javier y Fernando.



En este tipo de carreteras, todo es diferente.


Te puedes cruzar con algún coche, sin cobertura, sin saber que te vas a encontrar en la siguiente curva, como estará el asfalto, o directamente, sí habrá asfalto...


es especial.


(Un aviso para Tom Tom: podría avisar del estado del asfalto...).

Tras marear un poco, continuamos por Batan del Puerto, Riopar Viejo, (espectacular el paseo que tiene con las moreras cerrándose por arriba..., lastima de no haber parado a sacar fotos, a la próxima vez...), y Riopar.

Y aquí fue donde el último susto del día.

Salimos de Riopar, cogemos, por fin, asfalto bueno otra vez, zona de buenas curvas, una furgoneta delante, me acerco por detrás como buen depredador, con calma, sin prisa, buscando la posición optima para el zarpazo final, cuando la linea continua empiece a parpadear y tenga visibilidad para comprobar que no hay nadie de frente..., cuando de repente, salgo de una curva de derechas, y dos agentes de la Guardia Civil levantan la mano:

Agghhh, vamos un poco por encima de la velocidad que me marca el navegador.

Ya estoy calculando..., JODER.

Pero, para mí gran sorpresa, y se que la de mis amigos también, hacen parar a la  furgoneta, me hacen gestos de que puedo seguir, les contesto con gestos de, ¿puedo...?, y sí, que siga, que no pasa nada...

Los colegas me comentaron después, que la sonrisa que tenían los dos agentes, y los gestos con la cabeza era de: "os habéis librado por los pelos..."

En la siguiente parada, creo que ya sabía que había pasado. En Riopar, habría un radar camuflado a la entrada del pueblo, de 50 kms/h..., y ese ya cazó a Alfonso en su primera salida con la moto.

Nos sentimos todos como si nos hubiéramos encontrado todos 100€ cada uno.

Poco después, a Carlos se le alegro la cara, estábamos pasando por el siguiente puerto al del Peralejo, que es también muy bueno, aunque, menos rápido, que en mi caso, lo prefiero.

Llegamos a Siles, Jáen, donde parada de rigor a comprar aceite de oliva, y por fin, tenemos cobertura para poder llamar a la familia, que estamos todos bien, y que vamos zumbando a comer, que como siempre, ya llegamos tarde.

Y a partir de aquí, es donde más sonrió yo: mí tramo favorito, "mí Confrides andaluz", el tramo de Hornos a Santiago Pontones.

Tenía mis dudas a sí estaría seco, pero, sí, perfecto, poco tráfico, muchas más motos de lo habitual, mucho sol, y bastante limpio el asfalto..., y de tirón, hasta el Mirador de la Novia.


Que bien le podrían poner otro nombre..., como por ejemplo: El Mirador de las Avispas. Porque, estaba lleno...


Las protagonistas del día: Cb500X, Vstorm, y dos mini Tracer..., solo faltaba alguna Kawasaki..., y por supuesto, que raro es que no hubiera ninguna representante del "Clan"....



Fernando, Seigen y Carlos.


Pasamos siempre por este mirador.


Y las vistas son puro espectáculo, pero, no es posible dejar muchas motos en la carretera.



Javier se jugó el tipo para hacer las fotos desde el mirador...

Pero, el calor, ya estaba haciendo estragos..., con el frío de la primera parte de la mañana, un contraste brusco.


Y el cielo totalmente despejado, nada que ver con el cielo negro y cerrado de primera hora.

Como no podía ser de otra manera, volando bajo, y mirando de reojo el reloj..., 


conseguimos llegar, una vez más, tarde a comer a Casa Pedro en Gontar, Yeste, (Albacete).


El secreto ibérico, que junto a todo lo que habíamos experimentado en esta ruta, no hace sino confirmar que vale la pena el esfuerzo para llegar hasta aquí.


El menú un poco flojo para los que estamos acostumbrados..., aún así, estuvo bien.

Y el vídeo que hizo Carlos de un tramo de vuelta después de comer...



Sorprende lo bien que va la pequeña CB500X...


Fernando y yo teníamos dudas de que con estas lluvias tan intensas y recientes, el "atajo", estuviera practicable, pero, tuvimos suerte.



Es muy complicado coger sonriendo a Javier...


El río bajaba con más caudal del habitual, pero, no hubo problemas para cruzar.


Fernando.


Seigen.


Carlos, Fernando, Seigen y Javier.


Vstrom Adventure..., que curiosamente, junto con la otra moto blanca del día, quizás se pasen al lado oscuro de las "Tracer"....

Volvemos a pasar por Yeste, con su calle principal cortada todavía, repostamos, y a buscar el puente cerca del embalse de la Fuensanta, que por primera vez en años, llevaba otra vez agua, y no lodo y piedras.


Fernando y Carlos.


Seigen, Fernando, Javier y Carlos.


Preciosas vistas.


Y el otro lado...



Javier, Fernando, Seigen y Carlos, sin duda, lo mejor del día, buena compañía, buen ambiente, y con ganas de repetir otra vez.

Y ya, en casi la última parada, 


hacemos revista del estado de barro de las motos:



 La Vstrom Adventure de Fernando.



 La CB500X de Javier.



Y la mini Tracer de Seigen, igual que la de Carlos.



Y los Road 5..., haciendo "pelotillas" en los laterales blandos..., no sabemos que duración tendrán, pero, van geniales..., excepto en barro, ahí, no van nada bien.

Poco después Javier se desvía en Pinoso hacia Salinas, y el resto, a limpiar las motos a fondo en la gasolinera de Elda, y como no podía ser de otra manera, la noche nos acoge con su caluroso abrazo haciendo los últimos kms de autovía llegando a casa.

Como conclusión, esta ruta será recordada con el lodo y las piedras en la carretera, por los destrozos en Elche de la Sierra, Albacete, con sus 185 litros de agua en 24h, el tramo enorme de carretera rota por la zona de Batan del Puerto, y sobre todo, por la compañía, que como viene siendo habitual, es siempre lo mejor del día. 645 kms y 15h 30'..., y con ganas de la próxima escapada.

La próxima más y mejor. 

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